NUESTRO VIAJE A LONDRES

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DÍA 1 – Inicio del viaje

Nuestro viaje a Londres comenzó en Vigo. Tras salir del trabajo a las 15:00, llegué a casa para ducharme, recoger las mochilas que ya teníamos preparadas y salir rumbo al aeropuerto de Santiago. Aunque encontramos algo de tráfico al principio de la autopista, llegamos al aeropuerto a las 17:00, con el tiempo justo para el vuelo que teníamos a las 17:50. Aterrizamos en el aeropuerto de Gatwick sobre las 18:40.

Como habíamos reservado los billetes del tren a Victoria Station para las 20:00 por precaución ante posibles retrasos en el vuelo, estuvimos haciendo tiempo en el aeropuerto. Cuando se acercó la hora, cogimos el tren y en unos 30 minutos llegamos a Victoria Station. Desde aquí cogimos el metro hasta nuestro hotel, cerca de Hyde Park, donde nos encontramos al salir de la estación con un Five Guys y viendo que hora era, sabíamos que íbamos a cenar aquí. Al llegar al hotel, dejamos las mochilas en la habitación compartida, donde ya había unos señores durmiendo, y fuimos hasta el Five Guys para cenar. Tras la cena, volvimos al hotel para descansar y prepararnos para el día siguiente.

DÍA 2 – Un día repleto de historia y vistas impresionantes

El día comenzaba a las 7 de la mañana, pero Angie y yo ya estábamos despiertos porque, la verdad, habíamos tenido mala suerte con los compañeros de habitación y allí no se podía descansar.

Fuimos hasta el metro y nos bajamos cerca de la Catedral de San Pablo (donde empezaría la ruta). Desayunamos en una especie de «Starbucks» y luego fuimos hasta la catedral. Como no estaba abierta (abría a las 8:30), aprovechamos para sacar unas fotos por fuera y a la hora entramos a visitarla.

La catedral estaba muy chula, la verdad, recomendamos visitarla 100%. La vimos con calma, luego cogimos unas audioguías que yo pensaba que había que pagar, pero Angie, ya sabía que no, así que nos pusimos a escuchar la historia de la catedral hasta eso de las 9:30 que fue cuando abrieron las escaleras para subir a la cúpula.

Subimos y subimos escaleras hasta llegar a lo más alto de la catedral. Arriba, había un señor que le gustaba mucho su trabajo y nos estuvo explicando qué se veía desde lo alto.

Una vez visto todo esto, nos pusimos rumbo al Monumento al Gran Incendio de Londres, que estaba cerquita. Fuimos dando un paseo hasta el monumento, que era una torre que no tenía mucho, pero fue gracioso subirla y además estaba incluida en la London Pass, así que había que aprovechar. Subimos, sacamos unas fotitos y al bajar nos dieron un certificado que confirmaba que habíamos subido los 311 escalones.

Desde aquí, fuimos andando nuevamente hasta la Torre de Londres. Estuvimos cerca de una hora visitando todo el interior y viendo las joyas de la Corona británica.

Al salir, comimos un Fish & Chips que estaba por allí cerca y seguimos el paseo hasta el Tower Bridge. Esto sí que estaba muy guay. Lo subimos, vimos las vistas desde lo alto y paseamos sobre la pasarela de cristal que conecta las dos torres.

Luego fuimos hasta la sala de máquinas para ver cómo funcionaba el mecanismo del puente y desde allí dimos un paseo por el Támesis para coger el crucero que nos llevaría a la siguiente parada.

¡MALA IDEA! Estuvimos esperando por el dichoso barco una hora o más… ya ni me acuerdo y prefiero no hacerlo. Para que no os pase lo mismo que a nosotros, coged el crucero en Tower Millennium Pier porque, aunque veáis que todo el mundo coge el barco aquí y creáis que tenéis que esperar más tiempo es mejor idea porque la siguiente parada, donde lo cogimos nosotros, en London Bridge City Pier, una vez llega el barco ya está tan lleno de gente que no dejan que se suba nadie más.

A pesar del tiempo que perdimos esperando por el crucero, llegamos con 15 minutos de margen antes del último pase de visitas de la Abadía de Westminster así que nos dio tiempo a visitarla. La abadía estaba bastante chula también.

Después de esto, como estábamos al lado, fuimos a sacar unas fotitos al Big Ben, el Palacio de Westminster y el London Eye. Desde aquí cogimos otro crucero que nos llevó de vuelta al famoso «Pier» donde habíamos esperado tanto tiempo, porque nuestra siguiente visita era The Shard a las 17:00.

Subimos hasta la torre más alta del Reino Unido y la verdad es que las vistas estaban chulísimas. Estuvimos un ratito disfrutando de la panorámica, aunque no nos dieron la copita de champán que le daban a los privilegiados… 😂 Pero bueno, no pasa nada.

Una vez visto The Shard, bajamos y cogimos el metro hasta Piccadilly Circus. Vimos esta zona un poquito de noche, a Angie la paró un chico para convencerla de que se hiciera vegana, visitamos la tienda de Lego y de M&M’s, y luego fuimos a cenar a un restaurante de Chinatown.

Volvimos al hotel con la esperanza de que esta noche pudiésemos dormir algo más que la noche anterior.

DÍA 3 – Museos, estadios y un paseo por Londres

Hoy nos volvimos a despertar rápido y mal porque dormir con estos compañeros era insoportable, especialmente por culpa de uno que logró que nos fuéramos del hotel.

El día arrancó cogiendo el metro hacia King´s Cross para ver si podíamos ver el andén 9¾, pero llegamos demasiado temprano y todavía estaba cerrado. Así que seguimos de camino hasta nuestra siguiente parada que era el Emirates Stadium, que lamentablemente también estaba cerrado así que tuvimos que adelantar la visita que teníamos al museo Madame Tussauds. El museo estuvo muy entretenido, a parte de museo de cera tenía una sección como de parque de atracciones y cine al mismo tiempo.

Una vez salimos del museo cogimos nuevamente el metro para ir, esta vez sí, hasta el Emirates Stadium donde hicimos una visita guiada que merece mucho la pena.

Una vez visto el estadio cogimos de nuevo el metro y fuimos hasta el otro gran estadio de Londres, el Stanford Bridge, que realmente si tenemos que quedarnos con un estadio y con una de las vistas nos quedaríamos con el del Arsenal.

Desde esta zona fuimos a coger el bus turístico que también lo teníamos incluido en la London Pass e hicimos una ruta de una hora y media más o menos hasta que nos dejó en la parada del London Eye ya que lo teníamos reservado para las 17:30.

Subimos a la noria y disfrutamos del paseíto de 30 minutos, la verdad que bastantes solos ya que solo íbamos unas 8 personas dentro de la cabina.

Después de esto fuimos hasta el centro otra vez donde cenamos en un Shake Shak y al terminar fuimos a tomar a unas pintas en un pub del Soho llamado Red Lion. Terminadas las pintas fuimos hasta el hotel en autobús con la esperanza de esta noche poder dormir, pero como os comenté antes. Esta noche decidimos dejar el hotel a la mañana siguiente porque cuando era la 1 de la mañana, el compañero de habitación más problemático intentó pegarse con otro chico de la habitación y eso ya fue la gota que colmó el vaso y por lo cual decidimos no pasar un día más ahí a pesar de ya tener pagadas las noches que faltaban. Así que buscamos un hotel por Booking, con la suerte de que justo en la acera de enfrente había un hotel muy barato con habitación privada, así que lo reservamos y a la mañana siguiente ya nos moveríamos hasta allí.

DÍA 4 – Cambio de hotel y muchos km en los pies

Tras la complicada noche en el hotel, decidimos mudarnos, pero como nos levantamos otra vez sobre las 7 de la mañana decidimos primero ir a visitar Notting Hill para ver sus casitas de colores y de paso visitar el mercado de Portobello Road. El mercado estaba cerrado, pero vimos las casitas de colores que eran muy bonitas.

Ya visto el barrio, cogimos un autobús de vuelta al hotel para ahora sí, recoger las mochilas e irnos al que habíamos reservado la noche anterior. Dejamos las mochilas en la recepción ya que todavía no podíamos hacer el Check In y nos pusimos en marcha.

Ya sin las mochilas, cruzamos Hyde Park, vimos la Royal Albert Hall y más adelante nos esperaba el Museo de Historia Natural donde estuvimos un buen rato viendo animales y fósiles de dinosaurios.

Al salir de aquí fuimos hacia los grandes almacenes Harrods, donde tenían unos precios de lo más alto!!. La siguiente parada era el Buckingham Palace que además nos quedaba de camino.

Más tarde paseamos por Saint James’s Park donde estuvimos viendo animales como gansos, cisnes y las famosas ardillas de Londres. Más tarde vimos unos caballos muy bonitos en la Horse Guards Parade y fuimos hacia Trafalgar Square.

Aquí empezó a llover bastante así que decidimos coger el autobús turístico otra vez ya que te da acceso dos días seguidos. Dimos una vuelta por la zona que nos faltaba por recorrer en el autobús del día anterior y bajamos en Westminster.

Desde aquí paseamos nuevamente hasta Covent Garden, que fue una grata sorpresa porque la zona era muy chula.

Más tarde fuimos a ver la zona del Soho y nos sacarmos unas fotitos en Neal´s Yard, encontramos un mercado muy chuli cerca ce esta zona, fuimos a unas tiendas de comics y mangas y después de visitar esta zona fuimos a cenar a una pizzería barata que estaba cerca y más tarde, como de costumbre, a tomar unas pintas en uno de los pubs de la compañía Wetherspoon.

Cuando terminamos las cervezas fuimos al nuevo hotel, donde recogimos las mochilas, vimos la habitación y ahora sí, disfrutamos de la noche porque hasta entonces no pudimos dormir más de dos horas seguidas ninguno de los días anteriores.

Día 5 – Candem Town

La mañana empezó por el centro, bajamos en Oxford Street, recorrimos las calles, vimos la tienda de juguetes Hamleys, que nos encantó. Vimos la calle Vigo Street, fuimos hasta Picadilly Circus de día y vistamos todo el Soho con las tiendas abiertas.

Más tarde fuimos hasta el Museo Británico donde vimos la piedra Rosetta, un moai, momias, etc.

Una vez terminamos en el museo fuimos hasta Candem Town y recorrimos todos sus mercados, tiendas raras, entramos en el Cyberdog, en el parque de atracciones, etc. Vimos cómo funcionan los canales en persona, etc. La verdad es que estuvo muy guay el día. Aquí no hay mucho que contar, solo paseamos y disfrutamos de todo lo que Candem Town podía ofrecer.

Después fuimos a una cafetería para pensar que íbamos a hacer y finalmente decidimos ir a cenar a una iglesia que se había convertido en un mercado. Y la verdad que fue un acierto porque el sitio estaba muy guay. El mercado se llama Mercato Mayfair. Aquí dentro cenamos una buena pasta y nos tomamos unas carísimas pintas. Cuando salimos del mercado vimos que había como una concentración o algo de gente rica de Kuwait (lo sabemos por las matrículas de sus coches) con sus cochazos de lujo y sus bolsas de comprar ropa que nosotros no nos podemos permitir. Nos dieron un poco de envidia y ya pusimos rumbo al hotel.

DÍA 6 – Regreso a casa

Hoy nos levantamos algo más tarde porque no teníamos mucho que hacer ni mucho tiempo.

Así que cogimos las mochilas y pusimos rumbo a Brick Lane. Otro mercado de Londres que supuestamente está muy chulo. Pero ya os adelanto que un miércoles a las 11 de la mañana está todo cerrado. Menos mal que había una tienda de bagels que abre las 24 horas del día, que es muy mítica, y allí probamos dos de sus bagels más famosos.

Una vez hecho, ya fuimos hasta London Victoria donde tomamos unos refrescos e hicimos algo de tiempo hasta coger el tren que nos dejaría en el aeropuerto.

Una vez en el aeropuerto nos despedimos de Londres y pusimos rumbo a Santiago.

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